jueves, 29 de enero de 2015

Valentía

- Lástima que no den calificaciones por valentía- me dijo mi padre revisando mis calificaciones cuando yo era niño.
- ¿Por qué?- le pregunto intrigado.
- A ti te habrían dado sobresaliente por traer esto a casa- me respondió.

En los proyectos, como en todas las cosas de la vida, más importante que encontrar una buena opción es encontrar la mejor opción.
Es en la formulación del proyecto donde debemos hacer el máximo esfuerzo para definir la combinación óptima de factores. Muchas veces nos contentamos con encontrar una solución técnica inteligente, viable y que hace rentable a la inversión. Sin embargo, para invertir eficazmente, el evaluador debe continuar identificando opciones hasta descartar toda posibilidad de encontrar una solución mejor, siempre y cuando la demora no implique bajar las barreras a la entrada de otros competidores.


martes, 6 de enero de 2015

Innovación


-Nunca vas a encontrar a otra como yo!- le dice su esposa a mi compadre cuando éste le anuncia que ya no la soporta más y que se iría de la casa.
- Pero si esa es la idea- le responde.

Las empresas, aunque se encuentren en una óptima situación, no pueden dejar de evaluar permanentemente opciones de cambio. Muchos piensan que los proyectos de abandono son aquellos que estudian la conveniencia de cerrar un área de negocios no rentable. Pero quien piensa pro activamente, buscando oportunidades de mejora, podría decidir cerrar un área de negocio rentable si los recursos liberados pueden ser invertidos más eficientemente.
Nunca se debe dejar de observar qué puede estar pensando un cliente actual o potencial, qué siente, qué y a quién escucha, cuál es su entorno y quiénes influyen en lo que dice y hace. Las primeras señales de que puede haber  una oportunidad de innovación es estar en permanente alerta a las señales del mercado.

domingo, 21 de diciembre de 2014



EXCELENTE FIN DE CURSO DE PROYECTOS EN SALUD DE LA MAESTRÍA EN GERENCIA HOSPITALARIA DE ESPAE



 

martes, 11 de noviembre de 2014

Opciones

-¿Qué esperas para ir a estudiar?- le digo a mi ahijado que seguía jugando en vez de  hacer sus tareas como habíamos acordado con su papá cuando me pidió encargarme de él por unas horas (que me parecieron un siglo).
-¿Para qué voy a estudiar tío? Mi profesora me dejó muy claro que no tiene sentido.
- ¡No soy tu tío y es imposible que te haya enseñado eso.
- Claro que sí. Ella nos dijo que nadie podía saber todo de todo.
- Obvio ¿pero qué tiene que ver eso con no estudiar?
- Simple. Si descarto saber todo de todo, me quedan tres opciones que llegan a lo mismo: saber nada de nada, saber nada de todo o todo de nada. 

La evaluación de proyectos no es una herramienta cuantitativa que arroja un número que determinará si se hace o no una inversión. Por el contrario, es una técnica que uda a optimizar la asignación de recursos al mejorar el diseño de la idea mediante un análisis sistemático de identificación y evaluación de todas las opciones para llevarlo a cabo. Saber algo de todo (proyecto para fabricar un producto genérico como una panadería tradicional) o todo de algo (productos altamente especialización, como hacer pan para celiacos) también son opciones, así como lo es hacer nada.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Consecuencia



"No creo que la intención de Dios haya sido que sólo los pecadores disfruten de las cosas buena de la vida", dijo Aga Khan II, patriarca de la secta musulmana ismaelita a una consulta de si no era contradictorio ser pastor de almas con su placer mundano por la buena mesa.
 

El evaluador de proyectos, si bien actúa en este rol como un profesional, obviamente puede emprender su propio negocio. Es más, es deseable que lo haga, puesto que así le será más fácil tener empatía con el empresario que lo contrata. Lo que no puede hacer, es aprovechar la información que conoce al estudiar un proyecto para terceros en beneficio propio. Por ello, debe necesariamente advertir al inversionista antes de ser contratado los sectores donde él hace sus propias inversiones.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Nicho de negocios

─ Tío─ me dice mi ahijado─ estuve pensando en lo que me dijo sobre los “nichos” de negocio.
─ ¿Tú piensas? ─  le digo sarcásticamente
 Sí, a veces─  me responde con naturalidad. ─ Se me ocurrió evaluar un proyecto  de empresa funeraria  donde no metería la urna al “nicho”. Compraría una urna grande muy bonita y metería adentro de ella otra muy barata con el finado. Después del servicio fúnebre, entierro al muertito con esta última y la otra me la llevo de vuelta para usarla por lo menos 30 veces más.
 Jaimito (tiene 36 años), ¿crees que la familia en un momento de dolor estará dispuesta a hacerlo por ahorrarse unos pesos? ¿No crees que en una muestra de su cariño tratará de darle la mejor sepultura que pueda? ¿Qué sabes de empresas funerarias? Te dije, al empezar a trabajar trata de arrimarte a un buen árbol que te dé sombra y proteja. Trata de trabajar en una funeraria un tiempo hasta conocer el negocio y después te independizas.
─ También estuve pensando en eso, pero creo que está equivocado. No se aplica en parte de otoño e invierno porque, además que se le han caído todas sus hojas, lo que menos quiero por el frío es que me dé sombra. Y como la mayoría de la gente se muere en invierno, tendría que dejar de trabajar en los mejores meses.

El mercado de un proyecto se debe definir tomando en consideración una serie de variables que se pueden clasificar de diferente forma para ayudar a entender el mercado:
a.      En relación con su oportunidad: insatisfecha o satisfecha Cuando el consumidor  se debe trasladar a otra comuna para comprar, existe demanda insatisfecha. La demanda satisfecha se puede dividir en demanda saturada (cuando no es posible hacerla crecer) y no saturada (cuando es posible hacerla crecer con apoyo de acciones de marketing).
b.      En relación con su necesidad: básica (la que se requiere ineludiblemente) y suntuaria (la que satisface un gusto más que una necesidad).
c.      En relación con su temporalidad, la demanda puede ser continua, cíclica o estacional. Una demanda continua es la que tiene un carácter estable y permanente en el tiempo (fallecimientos por causas naturales). Una demanda cíclica es la que ocurre cada cierto número de años (fallecimiento por epidemia de virus Hanta). Una demanda estacional es la que se produce permanentemente todos ciertos periodos del año (muertes por problemas bronco-respiratorios en invierno).
d.      De acuerdo con su destino: final (al consumidor) o intermedia (la que demandan como insumo otros fabricantes).
e.      De acuerdo con la permanencia: de flujo o de stock. La demanda de flujo es de carácter permanente (compra de televisores por crecimiento de la población), y la de stock es de carácter finito (renovación de televisores por mejora tecnológica).

jueves, 3 de julio de 2014

CRISTIANO




Después de cenar y mientras pasábamos a la sala a tomar el café, la esposa de uno de mis amigos invitados dice acercándose al piano:
- ¡No me digas que además de escribir tocas!
- Toco, pero no piano- le digo con picardía.                        
-¿Tú tocas? Já. Lo mejor que sabes hacer bien con tus manos es escribir y sujetar la pipa-dice mi esposa.
- ¡Que toque, que toque…!-empiezan a corear todos, menos mi esposa que me mira con esa cara de ¡Ni se te ocurra!
Igual me senté y empecé a tocar feliz de captar la atención de todos por primera vez en la noche.
 A los tres minutos de iniciada mi actuación, uno de mis amigos me interrumpe:
- Tú debes ser muy buen cristiano
- ¿Por qué?-pregunto con curiosidad, mientras veo al resto que mientras aplaude se levantan a buscar sus abrigos diciendo que era muy tarde y que debía irse.
- Porque tu mano derecha no sabe lo que hace la izquierda.

Ningún emprendedor tiene que saber todo acerca de su negocio ni por ello dejar de hacerlo. Lo primero es ser capaz de reconocer sus limitaciones y la importancia de contar con los equipos de apoyo calificados en las materias donde tiene falencias. Tan importante como esto es poder constituir con ellos un equipo de trabajo que se complemente e identifique con los objetivos del emprendedor. Lograr que se alegren por los éxitos y hacerlos sentir que son una pieza importante del engranaje es fundamental para tener resultados positivos.
El trabajador, por otra parte, requiere sentirse recompensados por sus aportes, reconocido por sus esfuerzos y respaldado con lo necesario para poder hacer un mejor trabajo.
Por ello, al evaluar el proyecto se debe determinar cuál es la remuneración justa, no en sentido de “justicia” sino de la que optimice el costo total. En muchas empresas se observa que menores remuneraciones van acompañadas de una alta rotación de personal, que obliga a asumir una serie de otros costos comúnmente ignorados como, por ejemplo, los gastos de desvinculación, contratación y capacitación, además de los costos ocultos de una menor productividad inicial durante el proceso de aprendizaje, el aumento de mermas y material dañado o el incumplimiento de plazos con los clientes.
Lo anterior no debe considerarse como una recomendación a aumentar las remuneraciones. Todo lo contrario. Es un ejemplo de que una decisión debe considerar todos los efectos, directos e indirectos, para resolver mejor. A veces, podría ser conveniente pagar una remuneración baja si el ahorro de costos es mayor que el costo que se asume por un trabajo más deficiente.
El análisis es similar al que se hace con un proveedor que, ofreciendo insumos de muy buena calidad y a mejor precio que sus competidores, nunca cumple con los plazos de entrega: una opción es cambiarse a uno más caro y que cumpla con los plazos y otra es quedarse con él y tomar la precaución de hacer las órdenes de compra con mayor antelación.